
Podría decir que el ataque de pánico es la enfermedad moderna por excelencia. No porque sea nueva sino porque en los últimos diez años se ha incrementado notablemente la aparición de este trastorno, al punto que hoy casi todos lo nombran y muchos lo padecen.
Para saber de que hablamos cuando decimos que alguien sufre ataques de pánico puntualizaré algunas de sus especificaciones.
Se trata de un trastorno de la ansiedad que surge de manera abbrupta, irrumpiendo por sorpresa en la vidad de un sujeto e interrumpiendo su actividad cotidiana.
Los síntomas típicos de la crisis son: palpitaciones ó taquicardia, sudoración, temblores, sensación de ahogo, opresión ó malestar tóracico, naúseas, inestabilidad ó mareos, sensación de desmayo, escalofríos ó sofocaciones. Estos son los síntomas que se presentan a nivel fisiologico ó físico.
Los síntomas psíquicos son: miedo a descontrolarse ó enloquecer, y fundamentalmente miedo a morir.
En general aparecen al menos cuatro ó más de estos síntomas de manera conjunta, dando inicio a la crisis.
La síntomatologia surge de modo sorpresivo, por lo tanto no hay anticipación alguna posible que permita establecer un estado de alerta ó prevención.
Es justamente por el carácter sorpresivo y masivo de lols síntomas fisiologicos que este trastorno recibe el nombre de ataque, dado que el cuerpo resulta atacado en sus funciones vitales primarias.
El pánico se diferencia del miedo; dado que el último es siempre fundamentado, es decir que es posible reconocer de manera casi inmediata cual es el objeto que causa temor.
El pánico, en cambio resulta ser un temor súbito e infindamentado, ya que no se puede situar cual es el objeto que atemoriza, dejando al sujeto en una situación de desvalimiento, dado que al desconocer el objeto de temor no es posible articular ninguna defensa contra él, produciendose así un estado de paralización.
Habiendo fundamentado los terminos que dan nombre a este trastorno de la ansiedad, retornemos a la irrupción de la crisis, donde dada la masiva aparición de síntomas fisiologicos de manera abrupta y conjunta el sujeto no logra comprender que le ocurre, queda perplejo, solo la idea de la muerte se imopone con claridad.
Decimos que el pánico es un gran simulador, porque dada la prevalencia de la síntomatologia física se realizan en primer instancia consultas al médico clínico ó a distintos especialistas según el predominio de los síntomas sea: cárdiaco, digestivo ó respiratorios.
Luego de cumplimentar los diferentes análisis y estudios solicitados por el profesional tratante, la sorpresa es mayúscula, pues en general los resultados suelen ser clinicamente buenos, pero esto en lugar de tranquilizar al sujeto lo inquieta aún más, porquie sigue sin poder dar respuesta a aquello que lo aqueja. Se realizan así reiteradas consultas, y como la enfermedad no es diagnosticada adecuadamente, la persona queda sometida a una situación de desvalimiento cada vez mayor, esto incrementa la ansiedad, la angustia y la reiteración de las crisis en tiempos cada vez más cortos.
Al no poder interpretar la sintomátologia resulta díficil poder explicarselo a otros, esto añade el problema de pensar que el otro va a desestimar lo que el sujeto le ocurre ó simplemente lo tratará de loco (recordemos que los análisis arrojaron resultados saludables)
El desarrollo de la enfermedad se da a partir de una ó varias crisis que se repiten. En general la primera suele quedar como un episodio aislado, al cual se le resta importancia. Es a partir de la segunda irrupción de la crisis cuando el sujeto se percata de que algo le esta ocurriendo.
A raiz de la repetición de las crisis se va generando una enfermedad asociada, que se suma al trastorno de ansiedad, se trata de la agorafobia. También aparece el "miedo al miedo", es decir el temor a la repetición de la crisis. Esto genera gran ansiedad anticipatoria y así el sujeto comienza a realizar toda una serie de comportamientos evitativos que dificultan sus actividades cotidianas, así como también comienzan a resquebrajar los vínculos sociales.
Lic. Patricia Rodriguez
Psicologa UBA
Psicoanalista
